Querida infancia

Hola a mí más querido y profundo yo infantil. Me encanta recordar mi infancia, puesto que fue feliz, un periodo corto en el que descubrí la vida, las emociones y en la que aprendí tanto, que me hizo ser quién soy ahora.

Sin duda los que me conectan con mi yo más infantil son mis hijos. Su visión del mundo me hace recordar todo lo que yo fui, aunque he de decir que la excepcionalidad de mis hijos a la hora de plantear situaciones y soluciones es la bomba. No era tan inteligente como ellos,  al menos así los veo yo. Debe ser pasión de madre.

Infancia

Hace meses que veo a los mellis muy infantiles para su edad, mientras niños de su edad tienen otra sapiencia y un desarrollo precoz en muchos aspectos, estos dos siguen a por uvas. Están en otra liga, su pandilla sigue el mismo nivel y ritmo, algo que me encanta. No pueden tener mejores amigos. En los recreos juegan aún al zombi, una especie de pillar, me parece de lo más divertido.

Y por ello, me planteo como era yo con 10 años, y caigo en que era más pava que ellos. Estaba a años luz de mis compañeras en muchos aspectos, así que vuelvo a pensar que no pasa nada, que ya espabilaran. A Dios le pido que tarde mucho en llegar, no es que quiera que no crezcan pero si quiero que su cerebro vaya madurando según les toque. Protejamos la infancia. Ya llegará otra etapa y las recibiremos con los brazos abiertos pero que tarde mucho. No tengo prisa.

Los veo felices, me gusta ver a uno de los mellis montando pistas de coches y que se pase horas jugando con cochecitos. Y al otro, jugando con los legos o releyendo algunos de sus libros con los que se muere de risa. Qué felicidad.

Qué sigan por mucho tiempo riéndose sanamente de los chistes malos que nos cuentan. Qué sigan por mucho tiempo jugando a los legos. Qué sigan por mucho tiempo diciendo que asco cada vez que alguien se besa. Qué sigan por mucho tiempo dejándome entrar en el baño mientras se duchan. Qué sigan por mucho tiempo siendo infantiles, es lo más bonito que tienen, sus despreocupadas risas me reconfortan y me conectan con mi más tierna infancia.

Puesto que llegará un momento en el que los chistes malos pasen al olvido. Puesto que llegará el momento en el que los legos no salgan de sus cajas y empiecen a coger polvo y nadie se los vuelva a clavar en los pies. Puesto que llegará el momento en que sueñen con recibir y dar besos. Puesto que llegará el momento en que no me dejen entrar en el cuarto de baño. Puesto que llegará el momento, en que dejen de ser infantiles y de estar como dice mi amiga L.B. apalomados.

En ese momento de adolescencia llegarán preocupaciones, sufrimientos, contestaciones, llantos y madurez. Aún se están forjando.

En el momento que comiencen a madurar echaré de menos sus despreocupadas risas sus abrazos locos, sus te quiero mamá. Sus jugamos a esto o a lo otro.

La madurez llega para todos hay adultos que no la alcanzan hasta los 30 años. Espero que les llegue antes. Pero que tarde en llegar puesto que seguramente les pasará lo mismo que a todos, que echamos de menos esos momentos en los que jugar era lo mejor del mundo, en el que ir a comer un sábado cualquiera, lo hacías rápido para irte a jugar y le metías prisa a tu prima para que terminara ya, porque irte a jugar con ella era lo más divertido del día. Y llegar a casa diciendo hoy ha sido un día estupendo, me lo he pasado genial. Ha sido súper. Os acordáis? Yo recuerdo perfectamente salir los sábados a cenar con mis padres a la Giraldilla (Carmona) y hacerlo rápido para irme a jugar y a corretear aquel antiguo edificio, me lo pasaba pipa.

Mi marido piensa exactamente lo mismo que yo, qué sigan siendo niños, que es lo que les toca. Siempre me dice lo mismo, los niños que espabilan rápido puede que vivan situaciones complicadas y ese sufrimiento es lo que les hace madurar tan rápido. Y le doy la razón. Repito de nuevo protejamos la infancia. Qué sigan siendo niños por mucho tiempo.

¿Enseñamos a respetar?

Desde que nacen nuestros hijos/as, les amamos, le alimentamos, los aseamos y por supuesto llevamos a cabo todas la revisiones médicas que necesiten. Algo que parece fácil, pero no, sólo hay que preguntar a unos padres de un niño/a recién nacido que tal su día a día? y la respuesta será diversa, pero por lo general, te dirán que están muy felices pero muy cansados.

Padre primerizo

A medida que ese niño/a va creciendo la complejidad va aumentando, ya no sólo están los factores básicos, como alimentación, aseo, sanidad, comenzamos a formar a esas personas en valores y comenzamos a inculcar lo que entendemos que es correcto, la gran mayoría transmitimos lo que nos enseñaron nuestros padres, y repetimos el mismo patrón, por mucho que nos duela, a veces nos parecemos a nuestras madres o padres, decimos y recurrimos a las frases de siempre; Compartir es amar, Los hermanos no se pelean, No se pega se dan besos (complicado en tiempos de COVID), o Castigado a tu habitación… Poco a poco adoptamos otro lenguaje, puesto que sabemos que hay fórmulas de la vieja escuela, que a veces no funcionan y vamos implementando nuestras propias frases, para que vayan entendiendo que hay que comportarse.

Con todo lo anterior ese niño/a va creciendo y constantemente le estamos enseñando a diferenciar el bien del mal, y vamos introduciendo valores más complejos para ellos, como: compartir, esperar turno, ceder, escuchar, ponerse en el lugar del otro, para ayudarlo y por supuesto el Respeto. El Respeto en mayúsculas, hacia los demás niños y adultos.

Juegos y risas

Continúa creciendo y se sigue complicando, puesto que seguimos insistiendo en todo lo demás y además en que sean ordenados, trabajadores, responsables y que sigan respetando a todo el mundo.

Respeto es saber valorar a los demás, es saber ver aspectos buenos en el otro.

La base de todo, es el respeto, es fundamental en cualquier sociedad avanzada, es saber valorar a los demás, es ser flexible y no totalitario, es saber ver aspectos buenos en el otro,  es saber amar a las personas, aunque no tengan nada que ver contigo, ni su color, ni su procedencia, ni su género, ni su edad, ni su forma de vestir o ser. En definitiva el respeto es lo único que nos hace convivir en sociedad. Por que tienen que comprender que forman parte de una sociedad y que forman parte de algo más grande que ellos mismos.

Debemos enseñarles a valorar las acciones de los demás, los hechos del otro. Esto es lo que somos: nuestras acciones y actos.

Los niños son esponjas que van absorbiendo lo que ven en casa, esta es la educación más importante, el ejemplo. A veces educamos sin darnos cuenta. Debemos ser coherentes y responsables puesto que es mucho lo que está en juego.

Pero claro, hay otros factores en esta educación, que van cayendo como gotas en nuestras esponjas particulares. El colegio, los compañeros, los profesores, abuelos, tíos, nuestros amigos, en definitiva es un amplio entorno, además y por supuesto su personalidad. Y un montón de variables que pueden aparecer. Los niños al igual que los mayores tenemos días y días, lo importante es enseñarles a saber adaptarse a las situaciones que te van llegando, ¿cómo lo conseguimos? Pues enseñándole a nuestro hijo que existen mil formas de pensar, mostrándole que existen otras personas muy diferentes a él o ella. Enseñándole a respetar a los demás. No podemos ser totalitarios.

A quién no le gustaría que su hijo fuera maravilloso y siempre hiciera lo correcto? Pues a todos, por supuesto, pero mira en tu interior, tu actúas siempre como debes y fenomenal en cada momento? Aceptemos lo evidente, los niños/as se equivocan y los padres o adultos/as también. Por ello, le inculcados a los niños/as nuestro respecto a los demás, a saber perdonar y a ser perdonados, a saber disculparse cuando hemos actuado mal, esto también lo aprenden en casa, debemos pedirles perdón cuando nos equivocamos. Nuestros valores son el fruto de nuestras propias experiencias.

Y después del trabajo en casa, lo lanzamos al mundo exterior esperando y rezando para que el resto de personas hayan trasladado a sus hijos los mismos valores. A veces no pasa, cuando tienes un hijo con TEL, aprendes a ponerle tiritas al corazón, porqué es raro el día que no te cuenta algo que le ha pasado y te quedas hecha polvo. Por ello, es fundamental aceptar a las personas diferentes, de nuevo respeto. Facilitar a tu hijo/a amor y herramientas para que pueda resolver problemas por si mismo. También quiero que mis hijos se impliquen y sean capaces de mojarse y defender lo que está bien y sepan plantarle cara a los miedos y amenazas que nos acechan todos los días.

No vamos a estar siempre. Tiene que saber valerse por si mismo

El objetivo de cualquier padre/madre es saber que su hijo/a va a poder valerse por el mismo, nosotros no vamos a estar siempre. Y que sean capaces de contribuir en la sociedad. Nuestros hijos/as son nuestra carta de presentación, nuestro legado, nos dejamos la piel para que sean la mejor versión y contribuir a un mundo mejor. Todo ello se basa en el respeto.

Ánimo a todos esos padres que insisten, que no se rinden, que cada día intentan dar lo mejor de sí mismos y ser el mejor de los ejemplos. Siempre se recoge el fruto.

Confinamiento de una mamá de tres

Mi padre comenzaba muchos de sus sermones a mi hermana y a mí diciendo: El hombre es un ser social y como tal, etc. Eran sus palabras mágicas para remover nuestra conciencia y para hacernos pensar que no estábamos solos que éramos parte de algo más grande y que debíamos dejar a un lado el egoísmo. Como alguien tan insignificante como yo, podía preocupar tanto. O podía hacer grandes cosas por mí entorno. El nos enseñó a dejar huella en los demás y a hacer cosas pequeñas, que fueran grandes para los demás.

Ser antisocial me ha hecho más social


Sólo puedo decir que hoy me doy cuenta que este encierro antisocial nos ha hecho ser menos egoísta y llevar el concepto social a un nivel inesperado. Hemos conseguido ser más sociales que nunca en la más absoluta Soledad.

¿Pero cómo es posible que privarnos de pertenecer a un conjunto, haya ayudado a avanzar al propio conjunto?


Los días de confinamiento hemos tenido de todo. Días de auténtica tristeza. Días de auténtica alegría, al estar más juntos en familia que nunca. Días de desesperación. Días de Consuelo. Días de satisfacción como madre. Días de sentirme la peor madre del mundo.

Entretenimiento

Hemos aplaudido, hemos sacado la bandera de España, hemos hecho Bizcochos. Hemos tenido charlas, vino y risas. Llantos y Miedos. Semana Santa. Disfraces y bailes. Ejercicio. Retos. Feria. Deberes y la satisfacción del trabajo hecho. En resumen vivir.

Trabajo en equipo

Todo un sinfín de sentimientos que se iban contraponiendo para llegar al maravilloso sábado en el que volví a ver a mi madre a mi hermana a mi cuñado (que es prácticamente mi hermano) a mis sobrinos y disfrutar todos juntos de un día normal, sentados a la mesa y hablando sobre cualquier cosa. Tomar café y disfrutar de un bizcocho, ojito con esto, que ese bizcocho no lo hice yo. Me imagino la alegría de las familias al reencontrarse después de la preocupación y miedo pasado, poder volver de nuevo a disfrutar de su compañía.

¡Wow! al ver a mis hijos disfrutar con sus primos y pensé que día más maravilloso. Volver a ser sociales y volver a sentirnos, por tenerlos al lado y no verlos por una pantalla. Todo lo pasado no importaba porque estamos bien. Me sobrecoge saber que no todas las familias están completas.

Durante este encierro he podido conocer mejor a mis hijos me he dado cuenta de fallos, pero me he dado cuenta de sus virtudes, de lo listos que son, de como plantean soluciones a problemas que jamás se me habría ocurrido, son unos niños ingeniosos, sensibles, me han enseñado a ser más paciente y a ser más empática. Me han enseñado que entienden mejor que adultos la gravedad mundial por la que estamos pasando.

Pienso en lo bien que se ha portado la población en general. Frente a la insensatez de grupos contados. La gran mayoría de los españoles nos hemos contenido, luchando por conseguir un objetivo común, vencer al virus Covid-19.

Videoconferenciando

El confinamiento no sé que consecuencias tendrá a largo plazo. Seguro que lo estudiaran más adelante. Está claro que ya tiene unas graves consecuencias psicológicas y por supuesto económicas.

Pero no puede caer en saco roto todo lo que se ha luchado estos días y lo que aún nos queda. No puede caer en saco roto el sacrificio de cada uno de nosotros. El aislamiento de cada individuo peleando por vencer a un virus, que se ha llevado a muchas personas, a los más vulnerables. Tantos sanitarios y cuerpos de seguridad y tantos personas esforzándose todos los días por salvaguardar lo más preciado que tenemos la vida.

Hoy miro atrás y veo que juntos se puede. Hoy miro atrás y me da fuerza para seguir mirando el presente. No necesito hacer grandes planes. Sólo espero que sigamos manteniendo las medidas recomendadas y que seamos sensatos y no volvamos atrás.
Seguir siendo antisociales para salvaguardar nuestra sociedad. Hoy más que nunca los políticos deberían ceder para sumar. Dejar de imponer sus intereses para salvaguardar los de todos.

No sé qué pasará mañana, pero de lo que estoy segura es que somos una gran nación y que seguiremos avanzando para alcanzar el bienestar de todos.

Los juegos de mesa

Niños perfectos

Cuando llega el momento de hacerles una foto, uno mira a un lado, otro al lado opuesto y el tercero sale con cara rara. No hay quien saque una foto en condiciones
¡Venga chicos sonreír! Ninguno mira la cámara y haciendo payasadas😂

¿Cómo? ¿Niños perfectos? Tápense los ojos, las madres de hijos perfectos, Aviso: abandonar este texto, no os va a aportar nada.

Esta publicación es sólo para las madres/padres de hijos imperfectos. Para esos que somos imperfectos, para los que tenemos parejas imperfectas, y para, Señoras y Señores, redoble de tambores, ¡tenemos vidas imperfectas! Ser padres es un regalo divino pero educar y enseñar es un trabajo humano, y por tanto imperfecto.

Nuevo intento de foto, menos mal que ya no hay carretes.
Nuevo intento. Una que mira, otro con la boca torcida y el tercero de nuevo haciendo payasadas

Pobre iluso/a el que se piensa que está siempre en lo correcto, jamás se dará cuenta de sus errores


Hace poco comprendí que hay algunas madres/padres que piensan que sus hijos todo lo hacen bien, es alucinante que haya madres/padres con esa capacidad, y me alegro mucho por ellos, por esa seguridad. Pero os voy a desvelar un secreto que aún no saben: Nadie es Perfecto. Todos tenemos fallos, todos cometemos errores. Pobre iluso/a el que se piensa que está siempre en lo correcto, jamás se dará cuenta de sus errores. Hay que tener auto crítica y hacer examen de nuestros errores y de como mejorar. No es cuestión de ser inseguro o no tener autoestima, es cuestión de tener los pies en la tierra y aceptarse. Cuando aceptamos nuestros fallos somos capaces de mejorar.

Todos los días suelo hacer examen de conciencia y pienso en como puedo mejorar. Me paso el día corrigiendo a mis hijos y a mí misma, yo lucho contra mí, soy mi peor crítica, me invade la culpa por no haber hecho o dicho las cosas de otra manera. Lucho contra mi desesperación de ir siempre corriendo a todas partes, lucho contra el desánimo que a veces siento por no conseguir resultados, lucho contra la frustración que me genera que no me salga casi nada como lo había planeado, lucho contra la incomprensión que siento cuando me enfrento a gente perfecta que todo le sale perfecto, lucho contra un muro (TEL) que no puedo nunca derribar, en definitiva, voy guerreando ante despropósitos a los que me enfrento todos los días.

Solo quiero resaltar que ninguna de mis actividades como madre me sale perfecta, ¿será qué no lo soy?

Y reflexiono en como hacer mejor mi trabajo silencioso de madre, en como gestionar las emociones de mis hijos, en como reconciliar a mis niños, en como llegar a tiempo a todos. En definitiva, en como ser mejor madre y no morir en el intento. Esto no le pasa a las personas perfectas. Solo quiero resaltar que ninguna de mis actividades como madre me sale perfecta, ¿será qué no lo soy?, lo tengo más que asumido, hay días que alguno de mis hijos hace escucha activa y recibe mi mensaje y ese día es un triunfo, pero lo normal no es eso. O no les llega mi mensaje o no se como hacerles llegar la información adecuadamente.

Mis hijos son perfectamente imperfectos
Mis hijos son perfectamente imperfectos


Que difícil es educar, es agotador, y lo más difícil de todo es mantener el tipo y ser el mejor ejemplo. Que complicado es estar siempre correcta en todo, es imposible. No sé que hacéis vosotros pero yo me paso el día luchando con hacer lo que debo hacer en cada momento, y nunca lo consigo. Confieso que hay días que pienso para una hora que les queda despiertos me voy a relajar y disfrutar y voy a dejar mi papel de teniente O’Neil. Soy imperfecta y mis hijos también. La paciencia nunca fue mi fuerte, y hace falta mucha paciencia para educar, puedo afirmar sin equivocarme que la paciencia es una virtud y la mejor de las herencias.

» los niños que son buenos, se sienten bien»


Aunque es cierto que todos los días vamos avanzando, pero el camino es duro, todos los días trabajamos la autonomía, los valores, las responsabilidades, los deberes y lectura, el orden y limpieza, los buenos hábitos de alimentación y sueño, apagar las pantallas, y también trabajamos la bondad. Siempre les digo lo mismo a mis hijos,» los niños que son buenos, se sienten bien», y sentirse bien es alimento para el alma y la mente.

Mis hijos son perfectamente imperfectos, los quiero con todo lo bueno y con todo lo que tienen que mejorar, que es mucho, pero tenemos toda la vida para aprender.





El trastero de mis padres


Estos días atrás hemos desalojado el trastero de casa de mis padres. Para que me entendáis bien, el trastero no es un trastero al uso, es una habitación enorme con una gran ventana, medirá unos 15 m2, y tenía estanterías de suelo a techo, digo tenía porque hasta las estanterías se han desmontado, (los techos de la casa miden aprox. 3,5 m. de altura), doy estos detalles para concienciarme de todo lo que había.

Le decíamos el cuarto de la fantasía, se podría decir que estaba como una cabra montesa, pero aquella habitación me hacía soñar

Cuando era una niña recuerdo ir al trastero de mi casa y reencontrarme con juguetes de más pequeña, le decíamos el cuarto de la fantasía, se podría decir que estaba como una cabra montesa, pero aquella habitación me hacía soñar, y por supuesto imaginación no me faltaba. Allí he jugado, me he disfrazado con trajes de mi madre y me he reído a carcajadas con mi compinche de la infancia, mi primo Jesús.

He tenido varios déjà vu cuando hemos sacado el trastero entero, nos hemos reencontrado con los libros y cuadernos de la EGB, COU, y la Carrera, ¿os podéis imaginar lo que ha sido ver el libro de vacaciones Santillana de 1° de EGB?, mis hijos han estado con el libro de repaso de Santillana, este verano.

Muchos de aquellos modelitos que se me ocurrían, nos lo hicimos.

También he recuperado muchos dibujos de mi bloc. Ver todos esos diseños de cuando tenía veinte años, es para morirse de la risa, a cada diseño le ponía su bolso, anillos, cinturones, pendientes, etc. Muchos de aquellos modelitos que se me ocurrían, nos lo hicimos. Era muy fan de Óscar de la Renta y Armani. I love Armani, sus chaquetas y el azul.

Diseños. Moda. Bloc de dibujo
Diseños del bloc de dibujo (Moda)

Hemos desempolvado varias enciclopedias para niños, máquinas de escribir antiguas, el equipo de música de mis padres con todos sus vinilos, la mesa de libro de la antigua cocina, un armario entero de telas, juguetes de todo tipo, cuadros hechos en el cole, cuadros de mi madre, cajas de costura. Pues sí cajas de costura, vamos costureros de madera. En el colegio, nos enseñaban a hacer punto de cruz y punto al pasado. Hice varias mantelerías, que nunca he usado.

Figuras de bronce
Figuras de bronce de ciclistas de mi padre, ahora lucen en mi estantería.

Pero lo que más había en ese trastero era ropa, no os podéis imaginar la de modelitos de cuando éramos pequeñas y adolescentes, unas cosas se han guardado, otras las hemos donado y otras directamente han ido a la basura, yo le decía a mi hermana:

– ¡Chiqui ni lo mires!

La pasión de mi madre por la moda y su gasto o inversión en los hola de alta costura y pret a porter durante años, estaban reflejados en los trajes que nos hemos encontrado.

Nos hemos reído de lo lindo con los equipos que hemos encontrado, había verdaderas joyas y también algunos horrores, muchos años de costura de mi madre que nos ha hecho de todo, sin tener ni idea de patrones, a ella le encanta dibujar y cuando se le ocurría un modelito lo dibujaba en la tela con nuestras medidas y se atrevía con todo, pantalones, bermudas, blusas, camisones, chaquetas, vestidos, trajes de flamenca, de comunión, camisas, chalecos, petos, batones, ranitas y hasta austriacas, un sin fin de prendas, menos mal que nunca le gusto hacer jerseys de punto, 😂😂😂. Desde luego la pasión de mi madre por la moda y su gasto o inversión en los hola de alta costura y pret a porter durante años, estaban reflejados en los trajes que nos hemos encontrado. También estaban todas las revistas de moda junto a las de decoración.

Traje de comunión de 1987
Rescatado mi traje de comunión, ileso y dispuesto a ser usado por mi hija

Desde la primera mudanza he pensado que lo único positivo que tenía este megatrastorno, es el desprenderse de objetos inservibles.

Después de las anécdotas y de las risas he reflexiondo sobre cuantas cosas llegamos a acumular, y cuantas cosas permanecen olvidadas sin servirnos para nada, no sé si os pasa a vosotr@s, yo no sé que sería de mí sin mis seis mudanzas. Este verano hemos hecho la última y no se lo deseo a nadie, pero una mudanza te hace tomar conciencia del montón de cosas inservibles que vas guardando. Desde la primera mudanza he pensado que lo único positivo que tenía este megatrastorno, es el desprenderse de objetos inservibles, las mudanzas te obligan a hacer una criba, no tienes más remedio.

La casa de mis padres siempre ha sido la misma, no han cambiado su residencia y entiendo que se acumula mucho más que si estás cambiando de casa cada cierto tiempo, y si cuentas con espacio, pues como que no te afecta tanto.

Ahora que está tan de moda el orden y la limpieza en los armarios, he de reconocer que cuando ves el armario ordenado y despejado, puedes encontrar conjuntos más fácilmente, y por supuesto conocer lo realmente necesario a la hora de hacer las compras de temporada. Lo cierto es que no necesitamos tanta ropa (al menos para los adultos, en niños no es aplicable, crecen cada 2×3), tenemos demasiadas cosas, sé que los precios de algunas prendas están por los suelos y piensas que ganga, pero tenemos que reflexionar en el uso de cada prenda y en el gasto innecesario. Mis hijos llevan uniforme casi todo el año, y en verano su uniforme son los trajes de baño, en realidad no necesitan tanta ropa. Además heredo mucha ropa, me encanta que hereden ropa de mis sobrinos, y también reutilizamos mucha ropa de cuando eramos pequeñas.

Re-utilización de ropa de pequeña
Blusa de pequeña encontrada en el trastero, arreglada como vestido para mi hija

Si nunca pones límites, nunca donarás o te desharás de nada, hay que decir ¡hasta aquí y no mirar atrás! Al final es mejor pensar en lo realmente importante y útil, me sale la pragmática que llevo dentro.

Reciclarnos y reinventarnos constantemente puesto que la vida va cambiando y nosotros con ella.

Como lección me quedo con guardar en el trastero el árbol de navidad y poco más, estoy decidida a tener todo lo que necesito dentro de casa, y no quiero acumular por pena a tirar o reciclar cosas, el espacio está muy cotizado.

Lo pienso aplicar también a mi mente, estoy decidida a pasar página y a desprenderme de malos recuerdos que no sirven para nada. Acumular por acumular no es bueno ni física ni mentalmente, hay que desprenderse de cosas inservibles e inútiles. Reciclarnos y reinventarnos constantemente puesto que la vida va cambiando y nosotros con ella. Utilizar con cabeza el espacio.

A mis amigos

Concierto benéfico, diciembre de 2018

¿Cuánto tiempo hace que no salís con vuestros amigos? ¿no os pasa qué necesitáis salir hasta hartaros?

Yo últimamente necesito terminar conversaciones con muchos amigos, aunque sean conversaciones cómo decía mi padre banales, echo mucho de menos a mis amigos, hasta decir basta.

Lo único que hago es estar pendiente de mis hijos y hacer planes con ellos. Ya sé que es lo normal. Pero no tengo descanso. Desde que comenzaron las vacaciones mi vida se ha volcado en los niños.

Estaba deseando que llegaran las vacaciones de los niños, pero ahora sólo pienso en como cogerle el truquillo a las vacas para buscar un ratito para mí, la hipervigilancia en la playa y las piscinas es un rollo, y me agota.

Estoy deseando que llegue cualquier acontecimiento para juntarme con mis amigos, tomarme un par de copas y pegarme un dancing en una terraza molona.

Cada vez que pienso que antes salía los viernes, sábados y domingos. Y nunca era suficiente, y no es que fuera fiestera pero me gustaba salir. ¡La vida y sus etapas!

He aprendido a ser optimizadora de tiempo


Antes me preparaba para salir, me refiero a que tenía una hora para mí, dedicaba tiempo a mi pelo, a mi maquillaje, elegir conjunto…ahora me dan una hora y me sobra la mitad, como hemos cambiado. No es que no me dedique tiempo es que he aprendido a ser práctica, he aprendido a ser optimizadora del tiempo.

Comida de Navidad, diciembre de 2018


Tenemos previsto un viaje a Roma, en un par de meses y ya estoy ilusionada con ello. Dos o tres días con mi marido y amigos, esto vale un Potosí, sé que suena egoísta, pero es necesario para mí salud mental.

Quiero estar con mis amigos hasta hartarme y reírme de chorradas sin parar. Que le voy a hacer soy disfrutona. Y aunque he estado con ellos varios días del verano siempre ha sido en familia y siempre he tenido doscientas conversaciones inacabadas, aunque quieras concluir una charla va resonando en mis oídos esas frases hechas que todo buenhijo usa en momentos claves.

Las frases favoritas del verano de mis hijos:

– Mamá me quiero bañar, te bañas conmigo?
– Mamá quiero hacer pis.
– ¿Mamá y mi toalla?
– Mamá tengo sed.
– Mamá tengo hambre.
– Mamá mi hermano no comparte.
– ¿Mamá has visto mis chanclas?
– ¿Mamá cuándo merendamos?
– ¿Mamá hemos merendado ya?
– ¿Mamá me pones crema solar? (tengo los niños más concienciados con el sol del globo)
Y por último la famosa frase de:
– ¿Mamá y después de esto, dónde vamos? (pero bueno, no habéis tenido suficiente, incansables)

Repertorio de frases del verano, de una mamá de tres



– Cuidadito que hay muchas olas.
– Comed despacio.
– Antes de irnos ¿quién quiere hacer pipí?
– Pregúntale a papá si se quiere bañar.
– Cada vez que me siento, venís con algo.
– ¿Quién quiere agua?
– Nada de peleas.
– Hay que compartir.
– Las cosas se resuelven hablando.
– No vale salpicar.
– Recoger los juguetes o van a la basura (esta frase la tengo en el repertorio todas las temporadas)
– Señor dame paciencia.
Y la última y más célebre de todas:
– No levantéis arena, por favor.

En fin ¿dónde están mis amigos? La respuesta es sencilla están exactamente igual que yo, haciendo planes con niños puesto que el verano es corto. Y el invierno se hace largo, y así nos pasamos los años pensando en el verano y en lo bien que nos sientan las vacaciones, y siempre pensando en los buenos recuerdos que estamos creando. Recuerdo esos veranos en Rota, en el piso de mis tíos, que bien lo pasabamos y como nos gustaba la playa, bueno me sigue gustando. Los mejores bocatas me los he comido en la playa de Rota que bien sienta un bocata después de un baño por la tarde y ay que recuerdos. También me acuerdo de las tardes en el campo de mi primo Chico, toda la tarde en la piscina, y es que los veranos son creadores de buenos momentos en familia, diversión sin fin con primos, que son los primeros amigos de la infancia.

Pero sigo en mis trece y también me apetece y mucho una salida sin niños, con mis amigos a los que tanto echo de menos y con los que me gusta estar de vez en cuándo, y quiero tener una hora para arreglarme como antes y quiero reírme sin parar con las tonterías que se nos ocurran, soy así de simple. A veces en lo simple encontramos lo bello.

París, octubre de 2008

A mis amigos a los que quiero con todo mi corazón ❤, y que os sirva de aviso tenemos que organizar una salida.

¡Qué gordita te has puesto!

Hace unos días estuve en mi casa, bueno en la casa de mis padres viendo algunas fotos antiguas, fotos del año IV. Que recuerdos tan bonitos, estaba con mi sobrina cotilleando esa estantería del armario de la salita, viendo como pasaba mi vida en retratos.

Con algunas fotos me moría de la risa, con otras me moría de amor, otras eran para quemarlas directamente.

En fin había muchas fotos en la playa, y me puse a pensar en cómo me afectaba mi cuerpo por aquellos años de la adolescencia y cuándo tenía veintitantos. Había muchísima gente que se dedicaba a decirme qué estaba gordita. ¡Pero bueno cómo qué gordita!.

A veces los mayores no nos damos cuenta de la repercusión de las palabras y cómo marcan a las personas en plena pubertad.

Siempre me he considerado resultona, pero gordita, pongo la foto y juzgar por vosotros mismos.

23 añitos

Cuando estás en plena pubertad la vida nos afecta de forma diferente

Me pasé unos 10 años atormentada con mi peso, y viendo las fotos sólo puedo pensar en lo tonta que fui. Como dejé qué me influyeran tanto algunas personas.

Mi reflexión es sobre el cuidado que tenemos que tener los mayores al decir ciertas opiniones que marcan sin lugar a dudas a los niños y adolescentes, en ese momento nuestra personalidad está en construcción, hay personas con mucha autoestima y que no les afecta lo que les diga nadie, admiración total. Pero no es lo normal, cuando estás en plena pubertad la vida nos afecta de un modo diferente, estamos en constante cambio tanto mental como corporal y aún no se tiene la capacidad para asumir los cambios que se van desarrollando.

Yo siempre fui una niña dura, me refiero a que mientras había amigas y primas que eran más delicadas yo aguantaba bien el dolor, y siempre entendí una debilidad el quejarse de un raspón en la rodilla. Mis piernas siempre estaban llenas de moratones y raspones era un poquito movida. Y casi nunca me quejaba de dolor. Pero si que llevaba mal los comentarios como que piernas tan gorditas. Hasta los 12 años más o menos era un palillo, pero con esa edad todo cambió, y no es que me pusiera gorda, para nada pero deje esa delgadez extrema de la infancia.

Sobre los 18 comencé con dietas y a intentar estar en una talla 38. Siempre he estado en la 40-42, no soy bajita, mido 1,70 m. Así que una talla 40 no es para tanto.

Con el tiempo me veo con buenos ojos, los que me hubiesen hecho falta cuando tenía 25. Ahora me da cada vez más igual las dietas, intento comer sano, y comer menos. Como pude ser tan tonta.

Me gusta destacar lo bueno de los que me rodean


Me gusta destacar siempre lo bueno que veo en las personas que me rodean, tanto en lo que se refiere al interior como en su físico. Entiendo que ver lo bueno de los demás te hace sentirte bien con ellos y contigo misma.

Las personas que no me aportan, en fin no es que las destierre de mi vida, pero las alejo. Soy de las que les da 10 a todo el mundo cuando las acabo de conocer. Y he de decir que la mayoría mantiene su sobresaliente. Por eso no comprendo cómo me he topado con adultos cuando era más pequeña que han osado a decir la famosa frase, pero que gordita estás. No las hago responsable de mi falta de autoestima en esos momentos pero ayudar no ayudaron.

Por esto no se me ocurriría jamás destacar de nadie lo peor de su físico o de su personalidad. Siempre intento decirle a la gente que me rodea todo lo bueno que veo en ellos.

Ahora sí alguien me dice lo de estas más gordita, la verdad me da igual. Pienso y entiendo como la mayoría de tod@s que lo importante es sentirse bien con uno mismo independientemente del peso, altura o belleza que se tenga. Mientras te sientas fuerte nada podrá contigo.

Quiérete y querrás a los demás.


Pepe, pepón

Hace poco escribí sobre mi sobrina y quería escribir sobre los niños de la familia. A mi hijo Pepe al igual que a su hermano Jacobo le tocó luchar desde que nació. Peso 1,400 KG, aparentemente no tenía ninguna complicación añadida, ¡cómo si ser prematuro fuera algo fácil! Pero no tenía ninguna malformación congénita cómo su mellizo Jacobo.

Era un niño muy tranquilo, qué iba evolucionando según lo establecido, teniendo en cuenta ser un gran prematuro (nació con 30 semanas aprox.)

Tenía multitud de revisiones, para ver su evolución. Cuándo tienes niños prematuros aprendes a no comparar a tú hijo con ninguno de su edad. El famoso percentil, para mí nunca existió. Entiendo que cuándo tienes un niño sano una de las preocupaciones pueda ser el peso y la talla…para mí su percentil jamás fue referente, yo creo que los mellis no estaban ni en la tabla del percentil.

Mi vida prácticamente era estar enganchada a la máquina de Medela

Durante los primeros 8 meses vivía centrada en ellos exclusivamente, fue el tiempo qué duró mi baja maternal. Os sumo, 2 meses de hospital, más 4,5 meses por baja maternal para el caso de mellizos, más 15 días por bajo peso de Jacobo (pesó 1 KG menos de 1,200 KG y por ello te otorgan 15 días más), más la lactancia, hacen los 8 meses. Pues bien, hasta ese momento los mellis tenían tomas cada 4 horas y por la noche había que despertarlos para que no perdieran tomas. Mi vida prácticamente era estar enganchada a la máquina de Medela 🤪. Las visitas al hospital eran una o dos la semana, revisiones de todo tipo y durante los primeros 6 meses le inyectaban inmunoglobulina, que según las enfermeras era oro líquido, era para reforzar su sistema inmunitario. No debía estar en sitios cerrados y públicos. Dar una vuelta por El Corte Inglés era Misión Imposible. Solía dar largos paseos con ellos pero siempre en espacios abiertos.

La pediatra me recomendó que no los llevará a la guarde hasta los 2 años. Y eso hicimos. Pepe al igual que su hermano fue a la guarde un año antes de su escolarización. Y vaya añito de guarde, sumando los días que fueron a la guarde, no llegaría ni a los 90. Tuvieron todo tipo de virus e infecciones.

Pepón había ido evolucionando de forma normal, dientes, balbuceos, gateo, primeras palabras, andar, en fin todo iba normal, pero si es cierto que pasados los dos años notamos una involución. Pepe hacía cosas que no eran de esperar, cuándo lo llamábamos no contestaba, cuándo señalábamos algo tampoco lo miraba. Yo sabía qué algo no estaba bien. Mi madre me dijo una vez: – no hay mejor pediatra qué una madre. Y es cierto, tenemos un detector que nos chiva todo, yo intentaba pensar qué eran cosas mías, puesto que mi marido le quitaba importancia a todo.

Nos vamos de paseo

A principios de 2.015 nos citó la psicóloga de la guardería. Aunque lo olvido todo, esta reunión la he revivido muchas veces. Comenzó diciéndonos lo especial que era Pepe, ya me chirriaba todo en mi cabeza, y llegó su prematuro diagnóstico cómo un jarro de agua fría: – Pepe es un niño con autismo. Yo me quedé plantada en la silla sin moverme, pensando en cómo no había hecho nada, y cómo no me había dado cuenta de ello. Estudié Empresariales e hice algunas curriculares en la Facultad de psicología, qué estaba enfrente de Empresariales, pues bien, hice una asignatura de libre configuración de varios meses sobre TEA y Asperger, y yo no entendía cómo no había sido capaz de darme cuenta.

Terminamos aquella reunión con el ánimo por los suelos, mi marido seguía negando qué Pepón tuviera TEA. Yo me movilicé enseguida, hablé con la pediatra, y me dijo que Pepe era un niño raro y punto, así de directa. Ella se había encargado de hacer los test pertinentes y no encontraba nada relacionado con TEA. Esto me tranquilizó pero aún así seguimos buscando soluciones. La pediatra me recomendó no obstante qué lo viera un psicólogo, pedí cita en el Centro CAIT Valores, para que privadamente le hicieran un diagnóstico.

Pepe tiene TEL

Su directora hizo un diagnóstico diferente, tras una intensa sesión. Pepe tiene un trastorno específico del lenguaje, TEL. Fue un alivio a medias, aunque conocía lo que significaba este trastorno, sabía que teníamos qué trabajar con él y no dormirnos en los laureles, cuánto antes comenzara la terapia mejor. Con respecto a la psicóloga de la Guarde sólo puedo darle las gracias, por hacernos espabilar y movilizarnos, gracias a ella actuamos de la forma más rápida posible.

Pepe en su maxicosi

Su pediatra hizo los tramites pertinentes para que Pepe entrara en Atención Temprana. Le hicieron otra valoración desde AT y coincidió con el diagnóstico del CAIT Valores. Os dejo enlace si queréis conocer con más detenimiento en qué consiste el TEL, qué es desconocido para muchos. https://personal.us.es/cvm/descrip_diag.htm

Hay varios tipos de TEL, para Pepe su problema era comunicar y expresar sus sentimientos, socializar, flexibilidad a la hora de aceptar cambios en rutinas y actividades.

Pepe con dos años tenía un extenso vocabulario, pero sin conexión. Os pongo un ejemplo, Pepe era capaz con 2 años de nombrar todo lo que había en una habitación, pero no era capaz de decirnos que quería beber agua del vaso que estaba viendo encima de la mesa.

Pepe no tiene ningún problema a nivel cognitivo, incluso diría qué es un niño muy inteligente (pasión de madre). Aprendió a leer con 4 años y sólo. Tiene intereses diversos, pero ama la lectura, los animales, la naturaleza y el espacio, tiene un vocabulario a veces impropio de un niño de 6 años y es capaz de darse cuenta de detalles qué para otros niños pasan desapercibidos. Pepe tiene muchos problemas para relacionarse con otros niños y gestionar conflictos. También tiene problemas para expresarse y hay qué tener mucha paciencia para no terminarle una frase. Él es consciente de su problema y tal y cómo me dijo su profesor cuándo habla piensa mucho lo que va a decir y cómo lo va a decir, puesto qué sabe qué a veces es motivo de burla.

He de decir qué se siente arropado en su clase. Y qué tiene amigos. Esto es importantísimo en la vida de un niño, tener buenos amigos es un valor en alza, y para un niño TEL tener amigos es un tesoro.

Pepe comenzó con terapia nada más diagnosticarlo y la evolución hasta ahora es inimaginable. Gracias al centro Valores por todo el trabajo realizado, y por tener un equipo tan comprometido, os dejo el enlace
http://www.valores.org.es/

Gracias a las psicólogas y a su Directora, formáis un equipo fantástico y el trato con los niños y los padres es muy cercano. Pepe ha tenido mucha suerte de evolucionar con unas «seños» cómo él las llamaba, tan cariñosas. Estuvo desde los 2 hasta los 6 años, al principio iba cada semana, después las sesiones pasaron a ser cada 15 días, y en grupo. Gracias también al P.T. del cole por su implicación, su cariño y su apoyo, no sé qué habría sido de Pepe sin ti I.A.

Pepe es alegre y disfrutón, vive de forma intensa, y es muy cariñoso. Además de guapísimo. 😍 Siempre lo he tratado igual que a su hermano, a veces he sido dura, pero la vida es dura y tienen que estar preparados.

Le intento razonar todo y tengo más paciencia de lo habitual. Pero cómo digo no hago excepciones. Sin embargo su TEL sigue ahí y aunque tengo amigos qué ni saben lo qué es un TEL ni qué uno de los mellis lo tenga, el TEL se manifiesta todos los días, y ahí estamos nosotros para acompañarle y reconducirlo.

Cuándo vamos a un parque, Pepe se esconde detrás de mí y me dice que es tímido, no es cierto, pero es su escudo para no socializar con otros niños. Muchas veces acaba jugando sólo. Cada vez es más consciente de su trastorno y le cuesta encajar y ser aceptado por un grupo nuevo. Pero es normal, a veces ni los propios adultos saben que es un TEL ni saben cómo hablar con él cuando se enfada, por eso entiendo el rechazo de otros niños. Para eso está la educación. Los padres debemos enseñar a nuestros hijos qué hay niños diferentes.

La suerte de Pepe es su hermano, qué no lo deja ni a sol ni a sombra, y no me refiero sólo en el buen sentido, también en el malo… se aman mucho pero también se pelean, algo qué prepara a Pepón a saber gestionarse ante los conflictos, puesto que en la vida también hay qué aprender sobre esto.

Mis hijos me dan lecciones todos los días, para qué no me aburra

La vida en familia nos enseña todo los días. Mis hijos me dan lecciones todos los días, para qué no me aburra. A veces pienso, ¿Quién me mandaría a mí tener tres hijos?, Pero cómo creyente que soy también pienso qué Dios siempre nos manda lo que podemos soportar. Reflexiono sobre todo lo qué he aprendido tras 6 años cómo madre.

He aprendido a ser más positiva gracias a ti, he aprendido a ser más tolerante gracias a ti, he aprendido a ser más empática gracias a ti y he disfrutado recibiendo tu amor cada día, gracias Pepón por tu amor incondicional. Me has enseñado lo importante que son las rutinas, yo era un poco caótica y ser organizado en el día a día favorece a estos niños, también favorece a sus madres, en tono guasón sólo puedo decir que me siento mejor desde que soy una madre de rutinas (al menos en mi caso funciona).

Gracias Pepe te quiero muchísimo y sé qué conseguirás qué todos vean tú grandiosidad. Nosotros vimos tú grandeza nada más nacer.

Pepón con 6 meses

Crónica Holy week

Esta Semana Santa ha sido demasiado para todos, intensidad a tope.

Desde el primer día ya apuntaba que iban a ser unas vacaciones difíciles de olvidar y que esta madre iba a acabar agotada por llevar el ritmo. El viernes de Dolores antes de salir del cole, entre griterío de niños y desorden en general, miré a otra madre y nos entendimos enseguida, nos dijimos menuda Semana Santa nos queda. Creo qué está madre tiene 4 o 5 niños.

Jueves Santo.Alcázar de la Puerta de Sevilla.Carmona

¡Ay que cansancio tengo! necesito unas vacaciones, para mí solita.

Los mellis y la torbellino «encubierta», (la llamo así por qué es buena y profundamente tímida y parece tranquila, pero nada más lejos de la realidad), han conseguido sacarme de mis casillas en más de una ocasión.

El trío lalala ha disfrutado al 100 % de las vacaciones, han jugado con sus primos, han pasado una tarde con los abuelos y han dormido en casa de sus tíos. Han visto cofradías y han salido todos los días, hasta los días de lluvia, el viernes santo llovía a chuzos en Carmona, y mientras los niños cenaban me puse a secar los leotardos de la torbellino en el secador de manos del bar dónde estábamos 🤦🏻‍♀️. ¿Os ha pasado a vosotros/as?

En fin, desde el viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección no han parado de jugar, correr, saltar y de revolverlo todo.

Frases top de Holy week

Las cosas se arreglan hablando. ¡Ay! con las peleas, cuántas veces habré dicho esta frase en vacaciones, creo qué me van a cobrar derechos por acaparadora. Ellos se la saben de memoria, pero llevarla a la práctica es más complicado.

¡Los juguetes que no estén recogidos van a la basura! Otra frase memorable. Lo qué ha tenido que sufrir la habitación de juego/estudio esta semana. Si la habitación cobrara vida, me pediría vacaciones y me reprocharía cómo he permitido qué la desordenaran tanto.

¡Parad un ratito! Está si qué está usada, por esta frase pago derechos mensuales, y no sirve para nada, creo que estos niños se activan con estas tres palabritas mágicas, y le ganan la guerra a la relajación.

¡Tengo hambre! No me extraña, no paráis de quemar calorías, qué paliza han dado con el hambre…y de verdad qué no lo entiendo, uno de los mellis y la torbellino son trabajosos para comer, pero siempre tienen hambre. No es qué no coman, pero hay qué estar encima y reclamar tropecientas veces a la santa paciencia.

Nazareno dame un caramelo. En Sevilla la costumbre de muchos nazarenos es dar caramelos. El Domingo de Ramos, viendo la Paz en El Parque de María Luisa, el trío se hizo con un buen botín de caramelos y piruletas. Pero en Carmona, aunque algunos dan caramelos, no hay tanta costumbre. Aunque ellos se han pasado las cofradías con la mano extendida, y les han dado muchas estampitas.

Vamos de frente. Está frase me encanta, la he dicho un montón, por que los niños se despistan y me gusta mimetizarme con el ambiente cofrade. Era mi forma de avisarles y qué no se perdieran. ¡Todos por igual!

✔¿Nos vamos a la playa?. Es lo que me habría gustado, con perdón de todos los capillitas sevillanos y en especial del Sr. JM FM, que piensa que esto es sacrilegio. Me habría encantado irme un par de días a la playa, allí parece que el tiempo se detiene y más en estas fechas, qué hay tan poca gente.

Benditos docentes.

De verdad qué en estos momentos sólo me acuerdo de los benditos docentes.¿Cómo pueden lidiar con 25 niños tan diferentes todos los días?

¿A estas personas, se les paga lo suficiente? De verdad qué los admiro por su profunda vocación, aunque los niños son esponjas, enseñarles debe ser para ponerles medallas.

Los padres hemos decidido tener hijos y si repetimos (esto es sólo para reincidentes) es sabiendo lo qué hacemos. Pero los profesores, bendita vocación. Sólo espero que hayan disfrutado de su merecido descanso.

En fin, cuántas conversaciones inacabadas hemos tenido esta Holy week. ¿Cómo han sido vuestras vacaciones? ¿Tranquilitas o moviditas?

Operación a Jacobo

El lunes operaron a Jacobo de una hernia inguinal.

Hace unos meses observamos un bulto en la ingle de Jacobo, rápidamente visitamos al pediatra que nos confirmó que era una hernia inguinal.

Desde noviembre que lo diagnosticaron hasta la intervención, hemos tenido citas de cirugía, analítica de sangre y cita de preanestesia.

Todo ha ido según lo previsto. La operación habrá durado 40 minutos, y Jacobo se ha quejado un poco durante el despertar. Pero al subirlo a planta se ha ido encontrando mejor. Ha sido pensar que le quedaba menos para irse y se ha ido viniendo arriba.😊

He pensado ¡otra noche de hospital!

Después de un rato tras tomarse el yogur, se ha levantado muy dirigentemente y ha dado varias vueltas por la planta. Cuándo ya estaba vistiéndose para irnos ha vomitado,😟 ufff mi cara, era un poema.

He pensado ¡otra noche de hospital!, pero el niño estaba tan normal y la enfermera me ha dado galletas para ver que tal le sentaban. Y le han sentado fenomenal. Así que falsa alarma, nos volvemos a casa. Bravo.

No he podido dejar de pensar y divagar mientras esperaba en la puerta del despertar, en toda la gente que estaba por allí en los pasillos, y he de reconocer que esta vez he visto menos que en otras ocasiones.

En el Hospital Virgen del Rocío, para intervenciones ambulatoria, sólo pueden entrar dos acompañantes en la habitación. Un sólo acompañante a la entrada de quirófano, y un sólo acompañante en el despertar.

Pues bien, los niños que se habían operado eran todos de carácter ambulatoria, es decir que estarán en el hospital unas horas y luego a casa.

Entiendo que cuándo un niño va a estar varios días en el hospital, vaya toda su familia, es lo normal, más que normal es necesario.

Por ello no comprendo que hace allí tanto familiar. Abuelos paternos, abuelos maternos, tíos, primos…pero bueno, si no pueden ni entrar, para qué tanto despliegue. Entiendo que cuándo un niño va a estar varios días en el hospital vaya toda su familia, es lo normal, más que normal es necesario, ese niño necesita distracción familiar y los padres también necesitarán salir un ratín, por ello es vital que la familia acompañe.

No me gustan nada los hospitales y no me gusta que haya tanta gente. Entiendo la preocupación de los familiares y entiendo que quieran estar lo más cerca posible de los niños y sus padres, pero hay que darle a cada situación la importancia que tiene.

Jacobo ha entrado en quirófano 5 veces. Lo operaron nada más nacer por su atresia de esófago, dos veces para broncoscopias, otra por obstrucción de lagrimales y esta última por la hernia. El pobre ya va siendo experto en hospitales, cuando estábamos en la entrada para quirófano me dice: – Mamá me suena mucho este sitio, yo estuve aquí con 3 años, verdad?

Y es cierto, la última vez que entró para una broncoscopia fue con 3 años. Este niño tiene un «memorion», me veo preguntándole las fechas de acontecimientos, yo lo olvido todo.

En fin quería centrarme en el respeto por los demás pacientes, y en especial por los niños, aunque Jacobo a pesar de haberlo operado tantas veces no tiene nada de gravedad, pero hay niños con verdaderos problemas y entiendo que no quieran ver a gente en los pasillos. Además son las normas.

Jacobo en Puerta Jerez (Sevilla)

La elección de los padrinos

Los padrinos son muy importantes en la vida de un niño/a, yo tuve mucha suerte con los míos, siempre han sido muy cariñosos y recibía regalos especiales, son mis tíos Juan y Angelita.

Los padrinos de mis hijos se escogieron a conciencia. Aunque se piensa que los padrinos se harán cargo de un niño/a si faltan sus padres, la realidad es otra, los padrinos deben educar en la fé católica, puesto que el Sacramento del bautismo es para los católicos la bienvenida a la iglesia y recibir la luz del espíritu santo. Bueno es más complejo, pero intento hacerlo sencillo.

Los padrinos de mi hija pequeña, son muy especiales, por su profunda fé, y por ser dos de mis primos más queridos. Son buenas personas y con ellos te sientes agusto siempre.

Cuándo los elegí como padrinos les envié un mensaje para explicarles por qué había tomado esta decisión, estaba escrito desde el corazón. No les dejé más opción que aceptar.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es el-padrino-2.png
Chico Perea. Creador y Diseñador de Buganvilla

Mi primo Francisco José, para la familia Chico, es un hombre divertido como el que más, le sale natural. Es inevitable reírte sin parar con sus ocurrencias. Es unos 10 años mayor que yo.

Últimamente le digo mucho que se abra una cuenta en Instagram, estoy segura que tendría mucho éxito.

Tiene una tienda de moda en Carmona la tienda se llama José Pérez.

Patri García. Creadora y Diseñadora de Buganvilla

Patri es mi prima, aunque la considero más que una prima, tanto para mi hermana como para mí, es nuestra hermana mayor, así la hemos sentido siempre. Patri sabe escuchar y esto me encanta, puesto que lo hace de verdad, se concentra y te atiende con todos sus sentidos, sus consejos son siempre bien recibidos, y es leal, jamás desvelará un secreto. Siempre puedo confiar en ella.

Ella es Técnico en higiene bucodental. Clínica Sonridental.

Antecedentes familiares de costura


La abuela de mi primo Chico, Amparo, y mi abuela, Dolores, eran hermanas. Yo siempre llamé a la abuela de mi primo, la tía abuela Amparo, era una mujer de carácter, con una gran capacidad de trabajo, era jefa de taller de costura. En mi casa siempre ha sido natural la costura. Mi abuela Dolores que era una mujer muy tranquila y paciente hacía crochet, todavía conservo patucos hechos por ella, que se han puesto hasta mis hijos. La costura en casa era algo normal, mi madre siempre nos ha hecho mucha ropa. Era capaz de hacernos unos pantalones en un abrir y cerrar de ojos.

Mi prima Patri, que es hija de un hermano de mi madre, también ha mamado esta tradición por la costura. Cuando era pequeña hacía vestidos para las muñecas. Cómo es unos 10 años mayor que yo, recuerdo que cuándo era una niña me regaló una muñeca de trapo monísima. También me hizo por mi comunión una rebeca de lana, que aún conservo. Siempre le gustó la costura, es muy creativa y su mente es inquieta. Ha hecho de todo, jerseys, vestidos, mantoncillos, pendientes, collares, chalecos, hasta customizamos unas manoletinas en la playa, era nuestra distracción en las tardes de la calita.

Como entenderéis tanta creatividad y sabiduría en materia de costura no podía caer en saco roto, hace unos años decidieron crear su marca de trajes de flamenca: Buganvilla.

Buganvilla Trajes de flamenca

Yo siempre he apoyado su iniciativa, sé qué llegarán lejos, por su experiencia y su saber hacer.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es buganvilla.png


Buganvilla tiene trajes clásicos, coloridos y de telas naturales, le dan muchísima importancia a la elección correcta de la tela, según la hechura y a los complementos, venden unos mantones bordados ideales, tienen pendientes, broches, flores y hasta espartos.

La tienda que tienen en Carmona esta en la calle San Bartolomé, nº 2. Si la visitáis tomaros una hora para vosotras, sales con traje y ataviada con todo lo demás. Tienen mucho gusto y lo más importante son Sinceros.

Mi hija y yo este año estrenamos traje de flamenca, me lo probé hace poco y me encantó, me hace hasta delgada💃. Ellos me aconsejaron que este año arriesgara con lunares grandes y color fuerte, y eso he hecho, no me arrepiento, han dado en el clavo.

Buganvilla Colección Alma de Carmona 2019